lunes, 25 de marzo de 2013

Digamos que somos poesía, que somos el dolor de pies de aquella chica por los tacones de aquella noche, y el dolor de su pecho de tantas otras noches.Digamos que somos poesía, y dime que eres el amor de mi vida, que camina de puntillas entre mis costillas.Y es que se te marca la poesía en los ojos y el amor en las ojeras.


Que deje de provocar, jugar y hacer el payaso como si no pasara, ni hubiera pasado nunca, nada en realidad. Y que se decida y lo diga ya, de una vez... Aquí me tienes, soy tuya. Si me dejas, si no te importa, yo prefiero vivir esos momentos IMPERFECTOS contigo, compartir los esbozos que trazamos en nuestros cuerpos, escuchar esas palabras susurradas que compiten con los silencios y leer en el diccionario de tu mirada todo aquello que nunca podrá ser escrito. Si me dejas, si no te importa, yo prefiero, simplemente , SENTIR. Tú, por tu parte, puedes llamarlo como prefieras.


Me matas, casi me haces tiritar, tartamudeo y tardo en reaccionar, pero me encantas.