Los amores de verano terminan por todo tipo de razones, pero al fin y al cabo todos tienen algo en común: son estrellas fugaces. Un espectacular momento de luz celestial, una efímera luz dela eternidad que en un instante se va.
jueves, 21 de julio de 2011
Ese momento cuando besas a alguien y desaparece todo lo que tienes alrededor y lo único que existe eres tú y esa persona, y te das cuenta de que esa persona es el único hombre al que debes besar el resto de tu vida y sientes por un momento algo realmente asombroso y quieres reir y también llorar. Te inunda la felicidad de haberlo encontrado y te invade el temor de perderlo al mismo tiempo.
SUMMEEEEEEEEER
Que raro es todo, no nos queremos enamorar, pero nos pillamos por el primero que pasa, no queremos perder el tiempo, pero dormimos hasta tarde, no queremos madrugar, pero vemos el amanecer, no queremos pasar todo el tiempo con una sola persona, pero ojalá lo pasásemos...
Sabes que siento algo por ti. No puedo llevarte a tres metros sobre el cielo, ni bajarte la luna solo para ti. No te escribiré canciones; simplemente porque no tengo ni idea. Probablemente no te haré sentir mariposas en el estómago y tu corazón no se parará una noche de verano al verme. No soñaré contigo todas las noches y tampoco te mandare mensajes todo el día para que sepas que estoy allí, queriéndote. No le pondré tu nombre a una estrella o te dedicaré una canción en la radio. Nunca te daré abrazos o besos por cumplir con la costumbre. Prometo no reirme de tus chistes si son malos ni sentir dolor cuando ya no estés y me abandones. Lo único que puedo hacer, demostrarte, decirte es que te quiero.
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