+ No sabes lo que es despertarte, que se retuerza y te abraze, y luego no sepas como deshacerte de todo el mundo.
martes, 22 de noviembre de 2011
Ni calmas ni hostias, ni miedo, ni gritos, ni lágrimas. Que el llorar sirve de poco, y el gritar para quedarte afónica. El reír sirve para arrugarte, y el soñar para flipar. El comer para engordar y el beber solo para olvidar. Las fotos están para no verlas, y los recuerdos para hacer daño. Las canciones para cantar y el cantar para que llueva;La lluvia para encerrarte y para encerrarte mucha paciencia, la paciencia para el estudio y del estudio para llegar a lo más alto.. ¿Y de allí? a lo más bajo. Jamás, y te lo digo ya, que jamás tendrás lo que quieres, porque si lo quieres es porque no lo tienes, y si no lo tienes es porque ya lo has tenido. Porque si lo has tenido, te importaba y si te importaba lo has perdido, porque lo dices en pasado, y escuchadme bien, porque digan lo que digan, el pasado nunca vuelve y si lo hace sera para darte un portazo en la cara.sábado, 19 de noviembre de 2011
+Eso no es cierto.
-Explícame por qué.
+Para mi el "yo" ya ni lo tengo presente, el "tú" está incompleto, el "él o ella", simplemente no existe para mi, si no se refiere a ti, el "vosotros", pura hipocresía, y el "ellos", el ellos no existe en mi vocabulario.
-¿Y el "nosotros"?
+¿El "nosotros"?¿No decías que no existía? El "nosotros" para mi es el pronombre más importante, el más completo, el único que me llena de verdad, y...¿sabes por qué? Porque es la única manera que tengo de poder soñar contigo, de poder pensar por un segundo que me quieres, es la única manera que tengo de...
-¿Puedes hacer el favor de callarte y escuchar? Te quiero, quiero que dejes de soñar con un "nosotros" y que abras los ojos y que vivamos la realidad, dejémonos de sueños.
Para cuando quieras darte cuenta, me habrán ocurrido mil cosas y tú no habrás estado presente en ninguna de ellas, ya no dibujarás sonrisas en mi cara porque otras personas las habrán dibujado por ti y quizás ya no te quiera. Es una auténtica pena ya que yo siempre había dicho que tú nunca me ibas a hacer daño. Y odio equivocarme, lo sabes.
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