sábado, 29 de junio de 2013

Mi canción favorita.

Y todo empieza a volverse oscuro. Y el silencio de mi habitación. Y el caos de dentro de mi cama. Y tú vuelves a no estar. Y te vuelvo a pensar. Y, joder qué difícil es escuchar tu voz sin poder acariciarte el pelo.


—¿Por qué?

—¿Por qué qué?

—Que por qué no paras de mirarme—y se enreda entre las sábanas.

—No sé, es esa sensación de querer que se pare el tiempo y quedarme así para siempre.—le pega un golpecito en la nariz que le hace sonreír.—Es como que me jode porque los momentos no se pueden repetir. Es como que la vida te reta a que vivas cada momento lo mejor posible.

—¿Has pensado alguna vez en la muerte?

—Claro.

—Pues siempre hay momentos en los que te sientes inmortal, en los que tienes fuerza suficiente como para saber que vas a salir ileso de cualquier locura y de cualquier hostia o amor. Y luego...

—Luego te das cuenta de que el tiempo pasa también para ti. Y de que ya no eres un crío. Te das cuenta de que la cama se queda grande para ti solo. Y de que tu ciudad se queda muy pequeña. Y es como que solo te queda una filosofía para vivir.

Y es vivir como si no lo fueras a volver a hacer. Querer como si no vaya a haber ninguna otra persona. Reír como si la risa fuera la única medicina para este mundo de mierda.

Y tener siempre la seguridad de que podrías morirte en este instante, y que has vivido de la mejor forma que has sabido.


—¿Y sabes qué? Yo siempre tengo preparada una canción. Y es una canción con la que no me importaría morir. Supongo que es algo como mi marcha fúnebre. Es como esa canción que dices 'mi muerte tiene que ser con esta canción porque sería hasta bonita. Sería como el final de una temporada intermedia de una serie en la que todo el mundo llora de lo bonito que es'.—se incorpora y le pregunta—¿Tú no tienes ninguna canción?


—Canción no, pero sí un sonido. Y estaría de puta madre escuchar tu voz cuando todo se vuelva oscuro.

Y cuando todo se vuelve oscuro aún me acuerdo de esa conversación. Y de tu voz. Y la oigo en mi interior. Joder, qué bonita canción y qué envidia le tiene mi guitarra a tus cuerdas vocales.
Creí en el amor y creí que me moría. No me digas que me echas de menos, dime a qué hora nos vemos.

viernes, 21 de junio de 2013

¿No has notado mi falta? ¿Me extrañas, aunque sea un poco?


Sé que estás acostumbrado a que yo te busque, a que sea siempre yo la que inicie la conversación. Siempre he estado ahí para ti, haciendo hasta lo imposible por verte sonreír. Te he esperado mucho, pero desde este momento mi corazón me ha dicho que deje de sufrir por alguien que no me valora. Quisiera que aprendieras a querer lo que te rodea, a apreciar los pequeños detalles que otras personas, con mucho amor, te regalan. Quisiera que sintieses mi falta, que sintieses lo mismo que yo sentí. Quiero que veas que el mundo no gira en torno a ti, que no siempre tendrás lo que desees, sino lo que puedan darte, y que a la larga verás que era lo que realmente necesitabas. Nota mi falta, yo sé que un día extrañarás mis llamadas a cualquier hora, mis tontos mensajes, mis celos, mi fea sonrisa. Porque así es la vida, ¿no? Una vez que te alejas, y olvidas a esa persona que tanto quisiste, ella viene a ti, ilusionándote de nuevo, diciéndote que te ama y que te sueña todas las noches...te vuelves la mala de la película. No pienso ser como tú, yo estoy dispuesta a darte mi amistad y a perdonar todas tus mentiras y rotas promesas, estoy dispuesta a darte la mano, porque aún, a pesar de todo, formas parte de mi vida, de mi pasado, y fuiste alguien que me enseñó muchas cosas que sé que en un futuro me servirán. Por esa parte, gracias, y por la otra, sin rencores, solo darte suerte y recordarte que el karma, existe.



sábado, 15 de junio de 2013




Más que besarle, 
más que acostarnos juntos, 
más que ninguna otra cosa, 
él me daba la mano, y eso era amor.

Mario Benedetti.

domingo, 9 de junio de 2013

Solo sé que me siento cansada, harta, de tener que fingir que estoy bien, de que mi vida es perfecta, porque no lo es. Cuando no es una cosa es la otra, me pregunto habrá algún momento en el que sienta que realmente todo esta bien. Lo gracioso de todo esto, es que en cierta parte es culpa mía, ya que en realidad yo no hago nada por cambiar mi vida. Supongo que me resigno y que por mucho que quiera algo, no lo voy a conseguir. No entiendo para que nos dicen que si realmente queremos algo luchemos por ello, sabiendo que a lo mejor no lo vamos a conseguir. Pero así es la vida, de eso se trata, de que luches por lo que quieres, y así cuando no lo consigas, aprendas algo nuevo. Aunque creo que yo ya he aprendido demasiado, y me estoy cansando de no recibir nada a cambio, porque de que me sirven las lecciones si al fin y al cabo yo lo que quiero es otra cosa. Va siendo hora de que las cosas cambien, y va siendo hora de que empiece hacer feliz.

Mi príncipe azul se empezó a desteñir y me dejó por la bruja, me enamoré como se enamoran las mujeres inteligentes, como una tonta.


-¿Lloras por qué no te quiere?
-No, lloro porque me hizo creer que me quería.