lunes, 25 de marzo de 2013

Digamos que somos poesía, que somos el dolor de pies de aquella chica por los tacones de aquella noche, y el dolor de su pecho de tantas otras noches.Digamos que somos poesía, y dime que eres el amor de mi vida, que camina de puntillas entre mis costillas.Y es que se te marca la poesía en los ojos y el amor en las ojeras.


Que deje de provocar, jugar y hacer el payaso como si no pasara, ni hubiera pasado nunca, nada en realidad. Y que se decida y lo diga ya, de una vez... Aquí me tienes, soy tuya. Si me dejas, si no te importa, yo prefiero vivir esos momentos IMPERFECTOS contigo, compartir los esbozos que trazamos en nuestros cuerpos, escuchar esas palabras susurradas que compiten con los silencios y leer en el diccionario de tu mirada todo aquello que nunca podrá ser escrito. Si me dejas, si no te importa, yo prefiero, simplemente , SENTIR. Tú, por tu parte, puedes llamarlo como prefieras.


Me matas, casi me haces tiritar, tartamudeo y tardo en reaccionar, pero me encantas.

miércoles, 20 de marzo de 2013

El mejor amanecer será cuando tus besos sean mi despertador y tu cuerpo mi desayuno.

Me dije a mi misma que el amor es irracional, cuanto más quieres a alguien, menos lógica tiene todo..





A mí que no me hablen de noches de inviernos, de amaneceres de verano, de tardes de primavera y de atardeceres de otoño. Que no me hablen de playas del caribe, sin haber estado una tarde matando el tiempo contigo. Que no me contéis los cuerpos de los jugadores de waterpolo, que no, sin que antes hayan visto el suyo desnudo nada más despertar. Me importa una mierda como sepa la copa de 50 euros, yo ya he probado como se quedan mis labios después de haber comido de su boca. Que no me compres channel número 6, que a mí me guardes en un frasquito su olor que lo derramare sobre mi ropa todos los días que no te veré. No me compres vestidos, ni tacones, ni faldas, quítale la camiseta que me ponía yo en la que había un ∞ después de haber tocado el cielo con él. No quiero restaurantes caros, quiero cenar con él de cualquier cosa como hemos hecho todo un año. No quiero aviones con frases espectaculares, quiero su te quiero en el oído. Y lo siento si prefiero un viaje de la ducha a la cama en brazos que una vuelta al mundo sin él.